Jugar al poker

El desafío del póker

Escrito por Ademir / 18 de mayo de 2010

El ambiente de emocionante intensidad que se aprecia en las películas del oeste o de los casinos no es ficticio, muy por el contrario, es la plasmación artística de una realidad vivificante y vertiginosa.

Evoluciones del poquer con una misma filosofía

Evoluciones del poker con una misma filosofía

Pero por debajo de esta cubierta explosiva, de impulsos radicales, prevalece un análisis frío y perspicaz. Profundicemos en los detalles que le dan forma al gran desafío del póker.

Un juego con historia

El póker logró adueñarse de las preferencias de los estadounidenses a mediados del siglo XIX y desde entonces se ha venido consolidando como el juego de casino con mayor aceptación en Norteamérica. Y no obstante el póker sea jugado con fervor en muchas naciones, es en los Estados Unidos y su ambiente donde ha fraguado su verdadera esencia.

Inclusive el ritmo y la decisión y una combinación de sangre fría y pragmatismo que caracterizan al póquer parecerían derivar directamente del temperamento habitual de los estadounidenses. El juego original del póker, su forma más antigua, evolucionado hacia dos variaciones principales, el draw póker y el stud póker. Sin embargo, esta evolución no se detuvo allí y prosiguió sus transformaciones.

Formas de una misma emoción

Algunas derivaciones más significativas del draw póker y del stud póker son las siguientes: el seven-card stud o “stud de siete cartas”- también conocido como Down the river, como un homenaje al río Mississipi fue uno de los más practicados. A partir del seven-card stud surgieron otras versiones que se diferenciaban por el número y uso que se hacía de los comodines, a los cuales se les denominaba como wild cards o bien jockers.

A la postre se sucedieron importantes cambios, pues surgió la mano conocida como Low-ball, y además la mano High-low, que posibilitaban a los jugadores de póker ganar alanzando la combinación más alta o la más baja.

Un juego en evolución

En fechas recientes desde Texas ha ganado notoriedad la versión de póker conocida como Holdem y ciertamente nada indica que esta sea la última etapa de un juego de azar y destreza que se ha caracterizado por su evolución incesante. Lo que sí parece ser inamovible es la base del juego, esa orientación indeclinable es la base del juego, esa orientación indeclinable hacia los dominios de la probabilidad.

Por lo consiguiente todo aquel jugador interesado en convertirse en un campeón deberá formarse con ahínco en los dictados de la teoría del póker sin importar realmente cual de las variantes del póker es la que va a practicar.

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , ,

1 comentario

  1. […] grandes ganancias. De tal suerte que hay que evitar por completo la costumbre de beber alcohol al jugar al poker o cualquier otro juego de azar y más si se hace por medio de apuestas […]

Leave a comment